Dada su naturaleza vigorosa, la gran mayoría de los árboles y arbustos sufren estoicamente los ataques de los bioagresores.
Veámoslos caso a caso
No existe ningún tratamiento sistemático posible para esta categoría de plantas. Actúe puntualmente en el caso de una presencia parasitaria.
Mi consejo: cuando la primavera es suave y húmeda y el final del verano lluvioso y fresco, intervenga rápidamente con azufre para bloquear el desarrollo de los mohos blanco grisáceo del oídio.